Se prevé que de no adoptarse medidas rápidas, África se arriesga a sufrir una severa escasez de agua en los próximos años que pondrá en riesgo la vida de decenas de millones de personas.

Entre 75 y 250 millones de africanos sufrirán escasez de agua potable para el año 2020. La falta de agua permanente provoca la muerte diaria de 5 000 niños en África producto de enfermedades relacionadas con el agua, el saneamiento y la higiene, exponiendo así que más de la mitad de población de África Subsahariana carece de una fuente de agua potable a menos de 30 minutos a pie desde su hogar.El papel crucial que tiene el agua a la hora de lograr los objetivos de desarrollo del continente africano está ampliamente reconocido. África se enfrenta a situaciones de pobreza endémica, de inseguridad alimentaria y de infradesarrollo y casi la totalidad de los países carecen de los recursos humanos, económicos e institucionales para desarrollar y gestionar de forma efectiva y sostenible sus recursos hídricos. De esta manera, muchos países del continente africano todavía se enfrentan a enormes retos a la hora de cumplir con los Objetivos de Desarrollo de Milenio ,áfrica es una de las dos principales regiones con el menor progreso hacia la consecución y relativos al saneamiento para 2015. A pesar del hecho de que el Norte de África cuenta con un 90% de cobertura, el África subsahariana presenta un alarmante 30% de cobertura con solo un crecimiento del 4% desde 1990. Esto supone un serio problema dada la amenaza para la salud pública asociada, ya que muchas de las personas que carecen de acceso a saneamiento básico llevan a cabo prácticas insalubres como la defecación al aire libre o el vertido directo de residuos sólidos o aguas residuales a los cursos de agua. La práctica de la defecación al aire libre constituye la principal causa de enfermedades que se transmiten por vía fecal-oral, siendo los niños los más vulnerables.

El clima africano se caracteriza por sus extremos; el clima se extiende desde un clima ecuatorial húmedo en el ecuador, pasando por una zona tropical y semiárida en la mitad de la región, hasta un clima árido en la periferia más septentrional y meridional. El África subsahariana recibe un suplemento de agua de lluvia relativamente abundante, pero ésta se distribuye de forma altamente estacional e irregular por toda la región, que sufre frecuentes inundaciones y sequías. La sequía es el riesgo climático predominante en el África subsahariana y ésta destroza los medios económicos de vida y la fuente de alimento de los agricultores, provocando un efecto significativamente negativo sobre el crecimiento. África es el segundo continente más seco después de Australia.En África, especialmente el África subsahariana, más de una cuarta parte de la población invierte más de media hora de su tiempo en ir a recoger agua.