Los problemas del agua se centran tanto en la calidad como en la cantidad. La comunidad debe conocer la importancia de la “calidad” de la misma y esa misma comunidad de encargarse de su cuidado y preservación .

Tomemos el caso del arsénico en el agua. La muerte se cierne en forma de arsénico para unos 140 millones de personas en todo el mundo que, sin saberlo, beben agua contaminada, en mayor o menor medida, por la presencia de arsénico.

El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un 56% superior que el suministro… y quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo forzado.

El problema es que el agua es un recurso que se da por sentado en muchos lugares, es muy escaso para los 1.100 millones de personas que carecen de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2.400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado.

Más de 2.2 millones de habitantes de los países subdesarrollados, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene. Además, casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua. Con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta un 75 por ciento.

El agua es un don que la naturaleza ofreció a la vida y a cada uno de nosotros. El 70% de nuestro cuerpo está compuesto de agua. Por ser todo esto, el agua constituye una de las metáforas más significativas de lo Divino que está en nosotros y en el universo y de la sacralidad de toda la vida.

¿Cómo cuidarla y no luchar por ella?

El gran capital ha ideado un plan B para seguir maximizando benéficos, tal como el sistema capitalista tiene asignado en su estructura, mentalidad y práctica. Se trata de buscar legitimidad, abordando la semántica de los movimientos alternativos y penetrándolos para aflojar las resistencias y disidencias. Estratégicamente quieren hacer negocios con los pobres que, según ellos, son cuatro mil millones, y todos los días consumen. Dicen: “los pobres son el negocio de los negocios” y “todo el mundo tiene el derecho de hacerse rico y los que ya lo son a hacerse aún más”, es el derecho de los ricos.